domingo, 19 de junio de 2011

Desde el Paradigma de la Calidad al Paradigma de la Excelencia

[1]ANÁLISIS CRÍTICO de la Reforma de Sebastián Pinera
Reforma  educativa:
Desde el paradigma de la calidad al paradigma de la excelencia…………o,  según Lavín, “la vía rápida hacia la movilidad social”[2]
Nancy Luco
Es necesario iniciar esta reflexión revisando algunos paradigmas que nos parecían idos. Desde fines del siglo XIX han existido diferentes concepciones de educación y, podemos decir, diversas formas sobre  para qué y cómo educar. Hoy, aquello está en juego y se realzan, nuevamente, estos paradigmas, potenciando, por ejemplo, a)La educación como formadora[3] de capital humano o recursos humanos, de autores como T. Schultz y M. Friedman,  en donde aparece  claro el uso instrumental de la persona y se asocia a una pedagogía tecnicista, y si nos remontamos a las  reformas educativas de los 90, encontramos al hombre  (y la mujer)  como instrumento del desarrollo económico, por lo tanto, considerado el hombre como medio para alcanzar intereses que están fuera de él y no como un fin en sí mismo. Debiéramos preguntarnos si es ésta la educación que ayuda a desarrollar todas las capacidades del ser humano.

Por otro lado, está la propuesta de  Amartya Sen[4], con el derecho a la educación, en cuanto a que éste debe ser concebido como parte del desarrollo humano que tiene como fin la persona en sí y su derecho a una vida digna, es decir, la educación puede servir para mejorar niveles socioeconómicos, pero además, y esto es lo importante, para darle beneficios al individuo en cuanto a participar de la cultura, ganar autoestima, etc. (filosofía kantiana), es decir  se concibe al  hombre como un fin en sí y no un medio para los fines de otro.
Pues bien, en torno a la Reforma educativa tan pantalleada, la Comisión de Educación PRO afirma que independiente de la reflexión anterior, que incide, en esta propuesta, falta la discusión primera y   que nos reenvía a las múltiples causas y sus raíces de la crisis educativa escolar en Chile,  que  a nuestro entender son tres: i) el desmantelamiento de la educación pública; ii) el abandono de la finalidad de la educación a favor de una
educación orientada a formar capital humano y iii) la expropiación del profesionalismo de los profesores a favor de un enfoque técnico e instrumental de la educación. (Educar Personas 2009).  Además, otro factor extra profesional: : iv) La multiplicidad de funciones que se espera que realicen los profesores, sustituyendo o reemplazando, en muchos casos, a las labores que se supone que deberían ser propias de la familia, sean padres, tíos, abuelos o las personas que están a cargo de la formación hogareña del alumno, y que cada vez más se nota su ausencia. Es más, continuamente en boca de los periodistas o de cualquier opinante, se escucha decir “es que los profesores deberían……” lo que sea.


Entonces, ¿Por qué Liceos de excelencia, educación de excelencia y modelos  de excelencia?
La excelencia[5] del hombre al pensar de Platón  es en primera instancia ser un hombre justo (poseer la proporción interior)[6] y en segundo lugar, ser capaz de cumplir su función dentro del todo comunitario: el estado.

Para esto, el estado debe ocuparse prioritariamente de las leyes y políticas educativas. Toda ley educa y por tanto debe responder a lo justo, si una ley es injusta educa en la injusticia.  La ley es una forma de educación, y en este sentido, la política es el arte que se relaciona con el cuidado del alma, “vigilando siempre por lo mejor” para ella (Cfr. PLATÓN, 1980).  Para Platón un estado que no es educador, no es un estado.

La excelencia de una sociedad y de un país  es posible a partir de la armonía de las partes que la constituyen.  La sociedad  política excelente es aquella en la cual se contemplan los intereses de todos los sectores, se considera a todos como iguales, se da a cada uno lo que le corresponde y a su vez, cada uno se articula armónicamente en el todo.  Esto propicia la armonía en la comunidad y como consecuencia permite la erradicación de la violencia.
  • Excelencia no es entonces poseer una especialidad determinada, o una superespecialidad única, o aquella especialidad que el mercado demanda.  Tampoco es verdad que aquél que “no es capaz” de acceder a tal fantasmal especialidad no es excelente y por tanto no puede sino quedar “excluido” de la comunidad.
 Los Liceos de excelencia sin un marco de políticas y reformas que lo sustenten y lo fundamenten política, ética y valóricamente   mantendrán  la primacía de la desigualdad, puesto  que en esta medida  se establecen  ciertos criterios de elección y selección  para los jóvenes que quieran ser parte de estos “exclusivos crisoles del desarrollo de la patria”, se atenderá a un determinado sector dentro de los más desposeídos -considerando que “los pobres” no son una masa de personas uniforme, homogénea- dejando a los siempre postergados, aun más marginados dentro de lo que ellos mismos podrían entender como su clase.[7]
Sin este objetivo primario que crea y permite la integración en una comunidad política justa, es imposible pretender alcanzar una inserción social y laboral, pues sin justicia no hay sociedad, ni trabajo. Es útil repensar la educación desde este prisma de excelencia.


No sólo de “Profesores y Directores de Excelencia” mejoramos la Educación
Iván Gajardo
La Propuesta de Reforma Educativa, centra su mirada, en que para mejorar los resultados de Aprendizaje en los Establecimientos Municipales, sólo basta con tener Directores y Profesores de “Excelencia”, por tanto la mayor cantidad de propuestas apuntan a conseguir esa premisa. Sin embargo, sería bueno preguntarnos si actualmente no contamos “ya” con Profesores y Directores que reúnan ese perfil de “excelencia”. Si comparamos los resultados obtenidos por los niños y niñas más vulnerables en la prueba SIMCE, entre los Establecimientos Municipales y Particulares Subvencionados, los primeros tienen mejores resultados que los segundos, sin embargo, los mayores cambios son hacia el Estatuto Docente, cuya norma rige sólo a los Municipales, curiosamente no presenta nada para el sector particular subvencionado. Volvemos al punto de la excelencia docente; cuando a un profesional, no le pagan las imposiciones, cuando reciben a los niños y niñas con mayores necesidades educativas, cuando no cuenta con los recursos tecnológicos adecuados, y aún así obtiene resultados de aprendizaje, sería bueno preguntarse si el problema está en los Docentes y Directivos o en la Estructura del Sistema Educativo.  Los logros de los profesores ocurren aún cuando sus propias necesidades básicas no han sido satisfechas
En los últimos 2 años se han entregado para Apoyar la Gestión Municipal más de 150 millones de dólares, no obstante lo anterior, la mayor cantidad de Municipios, no cuenta con los recursos económicos necesarios para afrontar la demanda que tiene contar con Establecimientos Educacionales que puedan entregar una Educación de Calidad, por ello nuestra mayor crítica a la Propuesta de reforma presentada por Lavín, es que no ataca el problema de fondo, que tiene que ver con la dependencia, gestión y financiamiento del Sistema Educacional Chileno. La actual dependencia Municipal de los Establecimientos Educacionales que atienden a los niños y niñas más vulnerables de nuestro país, ya cumplió el rol asignado en los ochenta, que era el de cobertura, hoy se propone Crear Corporaciones Públicas de Giro Único Educacional, y que los actuales establecimientos educaciones administrados por las municipalidades pasen a ser administrados por las Corporaciones.
Con el actual Sistema Municipal de Educación, no durará muchos años más el sistema, es una caja sin fondo, puesto que es tal el déficit que el dinero que se coloque a disposición será insuficiente para la demanda que tiene entregar un Servicio de Calidad Educativa, si la autoridad educacional no dice nada de esto, la pregunta razonable que uno podría plantearse es ¿le interesara a la Autoridad mantener el actual sistema municipal?, ¿será que intenta minimizarlo hasta que el más del 90% de establecimientos sean privados?.  En general, se privilegia el número de egresados, sobre la calidad de ellos.

Sobre la profesionalización del quehacer docente y directivo en las escuelas y liceos de nuestro país.
Luis Alfredo Espinoza
En relación a este tópico, la nueva ley “faculta  a incorporarse a la función docente directiva  a quienes estén en posesión de un título profesional o licenciatura de al menos ocho semestres y que hayan ejercido funciones docentes, al menos durante 3 años en un establecimiento educacional”.    Esto se inscribe en la misma orientación del artículo 4d, de la LGE, propuesta por el último gobierno de la concertación.   Juntas ambas leyes representan una lápida a la profesión docente; en el sentido que la primera (2008) permite que cualquier profesional de otra área del saber, sin formación pedagógica universitaria, pueda realizar clases en escuelas y liceos y la segunda (2010), permite que distintos profesionales, también sin formación universitaria, puedan ejercer como directores de escuelas y colegios.   
No se apunta al desarrollo de la profesión docente; sino más bien a demostrar que los profesores no son los profesionales más idóneos para lograr mejores aprendizajes en los niños y jóvenes de nuestro país y que al mismo tiempo, los profesores no son los profesionales más capacitados para dirigir establecimientos educacionales; dejando abierta la puerta para los ingenieros comerciales del país se “tomen” la “gerencia” de las escuelas y liceos y se inscriba oficialmente a la educación, como un bien transable en la bolsa del mercado nacional.


[1] PROYECTO  DE LEY SOBRE EDUCACIÓN  LGE.. Presentados por S. Piñera (aprobados por el parlamento en diciembre 2010)

[2] El Mercurio
[3] una reflexión sobre el sentido de la excelencia educativa Hilda María Disandro. María Cecilia Fernández Rivero. UNC
[4] Amartya Sen filósofo y economista bengalí, ganador del Premio Nobel de Economía de 1998.

[6] El hombre justo, según la República, es aquél que posee la proporción interior.  Aquél cuya alma constituye una unidad armónica donde conduce la inteligencia (nous), donde el ánimo, el temple (thymós) apoya y obedece a dicho nous y donde la vida instintiva (epithymía) adquiere sentido en relación con las dos anteriores (Cfr. PLATÓN, 1969).


[7] La no excelencia de las Políticas Públicas en educación o una observación somera a los Liceos de excelencia. Danubio

1 comentario:

  1. En el contexto de la tan discutida Calidad para la Reforma Educacional 2014, este artículo escrito en el año 2011, al calor de la creación de los Liceos de Excelencia, plantea tres elementos importantes a considerar: i) el desmantelamiento de la educación pública; el abandono del Estado ii) el abandono de la finalidad de la educación a favor de una
    educación orientada a formar capital humano y no de personas iii) la expropiación del profesionalismo de los profesores a favor de un enfoque técnico e instrumental de la educación. (Educar Personas 2009 que incorpora la multiplicidad de funciones que se espera que realicen los profesores, sustituyendo o reemplazando, en muchos casos, a las labores que se supone que deberían ser propias de la familia, la sociedad y el estado.

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